Mientras recojo mi destino del frío suelo de la cocina.
Echo la vista a mi alrededor y siento mi vida pasar a una endiablada velocidad
Ha sido una buena vida. Dos hijos una excelente mujer otra mejor esposa una superior amante y todo aquello que un buen hombre le gustaría tener, dinero, bienestar y hasta cierta posición.
Suena la puerta pero, oh dios he perdido demasiada sangre para poder moverme. El sonido del timbre ahogo el ruido del cuchillo al caer desde el mármol.
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